Consejos

¿Estrés tecnológico?

¿Cuántas veces al día consulta sus perfiles en Redes Sociales? ¿Siempre frente a un ordenador o dispositivo tecnológico? ¿Conectado permanentemente a Internet? Puede ser que padezca estrés tecnológico en esta era de la comunicación y conexión sin interrupción.

Si siente que se encuentra en esta situación puede ser porque ha contestado afirmativamente a alguna de las siguientes preguntas:

¿Ha experimentado la necesidad de sacar su teléfono móvil mientras está manteniendo una conversación importante con otra persona?

¿Ha sentido que algo no ha ocurrido hasta que lo ha publicado o visto en alguna de sus Redes Sociales?

¿Las notificaciones de Whatsapp le aceleran el pulso?

¿Aunque esté rodeado de personas está pensando en su universo digital?

¿Sufre estrés tecnológico? ¿Necesita una desconexión?

¿Sufre estrés tecnológico? ¿Necesita una desconexión?

En este caso… está tecnológicamente agotado, o sufre estrés tecnológico. Así que en esta entrada de nuestro blog le proponemos una recomendación que nos ha parecido muy interesante: un plan purificador. Cuatro ‘sencillos’ pasos para desconectar.

  1. Vamos a pensar. ¿Cuánto tiempo se pasa en Internet? Según el experto, Daniel Sieberg, si dedica dos horas diarias a actualizar Facebook o Twitter, y navegar por Internet, sin objetivos concretos… a primera vista no puede parecer tan grave, pero al final del año son casi 30 días perdidos en el universo 2.0.
  2. Reiniciar. Fase de desintoxicación. En primer lugar para lograrlo… alejarse de cualquier aparato tecnológico, incluido el teléfono. Lo segundo, y más complicado aún, confiar a alguien –reiteramos ‘de confianza’- las contraseñas de los perfiles de redes sociales. La misión de esta persona es cambiar las contraseñas por otras nuevas para que usted no pueda acceder durante un periodo de tiempo. Y ese tiempo… ¿en qué se puede emplear? ¿Tal vez… leer un libro impreso? ¿Hacer algo de ejercicio? ¿Conversar con un amigo cara a cara? En un primer momento puede parecer que no hay nada que hacer…pero las posibilidades son ilimitadas.
  3. Reconectar. Darle su espacio a la vida online dentro de nuestra vida real. Y para ello, es necesario limitar el uso tecnológico a lo largo del día, para conseguir una presencia digital balanceada.
  4. Reactivar. La desconexión habrá funcionado si siente que el estrés tecnológico ha desaparecido, y si vuelve a recuperar las relaciones personales que había perdido en su periplo digital.

Si ha conseguido llegar al cuarto paso: ¡Enhorabuena! Porque la tecnología es buena… en su justa medida.

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